En Fanon city meu,
Jaime Luis Huenún (Valdivia, 1967), logra no sólo construir y plasmar una
historia (la historia que transcurre en Ciudad Fanón) sino además, moldear un
universo capaz de concentrar en él, a seres recluidos en los amplios pasajes de
la historia, como así también, elementos reales y otros que rozan la fantasía,
la magia y el colorete del no escaso registro de las culturas amerindias.
Inspirada en el ensayo que el revolucionario Frantz Fanon publicase el año 1952
(Piel negra, máscaras blancas), esta obra de Huenún se yergue en un espacio que
parece estar perdido en el tiempo (Murieron, pues así, en nombre del
futuro. / Cayeron, pues así, mirando hacia el pasado)
Si bien los poemas que
componen Fanon city meu están ceñidos a una temática que abarca el grueso total
de la obra, cada poema logra alzarse como una sola escena: como un solo y único
respiro.
"Cual marrano portugués
entre
indias voy y paso.
Llevo
al cuello una estrella de seis puntas
que
me quema bajo el cielo tropical"
Los conflictos que se suscitan en el transcurso
del libro, advierten en tono, a veces de combate y otras de guerrilla, una
sucesión bélica que si bien es propia de esta revolución trastocada y secreta
en el universo de Ciudad Fanon, acusa en el hoy real, esa relación poco
simbiótica entre las clases, los poderes
y el pueblo (llámense a éstos últimos proletarios, campesinos y/o indígenas) y
que suele resistirse su exterminio:
"Si yo fuera un pardo indio / al punto me
suicidaría –dijo usted, mirando de reojo mi rasgado vestido de percal, / mis
toscos zapatones campiranos / de yute y osnaburgo".
Apelan a la calidad de
esta obra, poemas como En sellada vasija
de formol, donde el autor relata la historia, por así decir, de los pesares
de la cabeza de Atahualpa, robada al clan de los Montesinos, o, Las manos de Guevara busqué de pueblo en
pueblo en el que por expresa orden del partido, el hablante va en busca de
las extremidades del guerrillero:
"Las manos de Guevara no se venden –dijeron– / son ofrendas que dimos a la
Virgen del Sol" responderán sus custodios, una tribu de arahuacos sin
ley.
De igual forma, a lo largo de todo el compendio, es posible advertir una
escritura que se caracteriza por la precisión y el logro de un ritmo que otorga
por sobre otras muchas cualidades, musicalidad, vigor, y un amplio dominio del
lenguaje poético.
Arica, marzo de 2015
